Recuerda el nudo en tu garganta, y la sudoración fría que recorre tu frente.
El humo efímero te ha devuelto las palabras, ahora vomitalas con dos dedos detrás de la lengua.
Taquicardia, taquipnea, taquitaquitaquitaqui- el sonido de tus dedos sobre la mesa.
Recorre tus ojos por lineas inservibles. Lineas y más lineas de palabras que no significarán nada en tu futuro, y respira con más tranquilidad: le has robado un minuto al futuro.
Sonríe, cortés, al mundo fuera de tu caos. El exterior de tranquilidad tan delgado como la piel de una burbuja de jabón, e incluso mas frágil.
Si un comprimido ansiolítico se derritiera en tus papilas gustativas, el caos en tu intierior crearía una revolución que acabaría con tu mirada.
Respira, respira.
Bradicardia, bradipnea.... y un zumbido ligero de tus dedos muriendo sobre la mesa.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

No comments:
Post a Comment